MIS SONETOS



SEÑOR JUEZ

Señor Juez: yo presumo que ha errado
al dictar sin pensarlo su sentencia,
rebosándome de ira mi conciencia
en su mente de círculo cerrado.

Y, aquí me tiene Usía, y yo, callado
aceptando el dictamen con paciencia,
procurando evitar una violencia
que a los confines de mi alma ha calado.

Pudiérase que alguna vez supiera
el daño que le infrigió a mi persona,
que a pesar de su error aún perdona

y le pide el favor, si lo quisiera,
de no volver a errar, y le condona
a pesar de sumirle en la quimera.







ADIOS A MI NIÑEZ

No quiero recordar que fue pasado
aquella comunión con mis hermanos,
con tardes de esplendor en los veranos
y en los inviernos, del frío resguardado.

Aquel tesón de juego reposado
que lucía, cogidos de las manos
sintiendo el calor como humanos
con canto que nos era acompasado.

Mas, la vida nos tuerce la vereda,
nos vamos alejando con premura
al tiempo que se marcha la hermosura

de aquella piel de nardos y de seda,
y nos deja clavada en la espesura
una congoja que en el pecho queda.







ELLA

Eres toda tentación, carne dura
cuando bajo tus brazos dejas ver
en todos los encantos de tu ser
un tesoro escondido en la espesura.

Y, en la hermosa esplendidez, tu figura,
y cuando aún todo queda por hacer,
rondando la locura del placer
que te invita a gozar de la dulzura.

Acaricio tu cuerpo lentamente,
y al sentirlo suspiras con ardor,
y en la cueva profunda de ese amor

se sostiene tu aliento firmemente,
y que te hace gozar profundamente
en un dulce alarido de clamor.






PASANDO EL TIEMPO

Como potros los años van pasando
desde aquella mañana de febrero,
que te quiero y te quise con esmero
después de tantos años esperando.

El tiempo presuroso va pasando,
raudo va desde diciembre hasta enero,
pero a pesar del tiempo, te venero
por mucho que nos vaya castigando.

Cicatriza una herida y otra se abre,
la esperanza va y viene a su albedrío,
por mucho que el invierno traiga frío

y el verano el calor que al asfalto arde,
te seguiré adorando en desafío
ya sea alba, mañana, noche ó tarde.





HUIDIZO AMOR

Mi alma se siente libre de pesares
a pesar de amarte y nunca ser mía,
pues mi amor a ti es causa de alegría.
No quiere navegar por otros mares.

No te vi junto a mí por los azares,
ni ver tu boca unida en armonía
y ese juego tenaz de la ironía
va llevando el amor a otros lugares.

Y si el placer se ajusta a lo vivido
sin superar la marca registrada,
a otro sendero el alma va arrastrada,

ya que acaba al final en lo querido
sin que ese amor se vea restringuido
teniendo yo así el alma conformada.






LA BARCA

Una barca diviso en lontananza
por el mar en que navega mi tormento
y la quiero alcanzar en un momento
porque lleva consigo la esperanza.

Yo quisiera ser viento de bonanza
para hacerme màs fácil el intento
y llevarme la barca a mi contento
corazón que rebose de alegranza.

Y cantar así gloria y alabanza
                                     lanzando mis temores hacia el viento,                                   
e inclinando de mi lado la balanza.

Y soñar con un dulce firmamento
que me lleve en caminos de labranza
a enterrar de mi vida el sufrimiento.

                     




PROMESA


He sentido tu cuerpo adolescente
acariciar los vellos de mi piel,
he vivido el amor intensamente
con la grata dulzura de la miel.

He besado tus labios tiernamente
con el anhelo de un cariño fiel,
con un amor de sol resplandeciente
ajeno a los sabores de la hiel.

Yo me quiero entregar muy firmemente
                                          hasta caer de hinojos a tus pies                                          
para vivir así eternamente.

Y pasarme la vida en el torrente
viviendo con tu amor plácidamente
hasta que llegue la hora del deber.




            


LA LLAMADA

Hoy, que me inspires ¡Musa!, yo te pido
saber cantar en versos mis pesares,
para poder nadar entre los mares
que cruelmente azotan mi destino.

Por barrer de mi campo los espinos
que sembraron espíritus banales,
y persiguen con sombras colosales
a mi alma por el mísero camino.

Y tachonan de penumbra los momentos
que en las horas del día ya adivino
para hacerme más grande el sufrimiento.

Porque sólo, me veo en la impotencia
y tus versos alivian mi tormento
limpiando de ese polvo mi conciencia.







INCÓGNITA

¿Qué clase de vejez será la mía?
Misterios desvelados del presente
pensabas, cuando aún adolescente
surcaban por tus sueños noche y día.

Si la noche es el preludio del mañana
y al día le sucede otro futuro,
ver solamente el porvenir oscuro
es un sordo redoble de campana.

Es el final latente -largo estío-
languidecer tu piel, antes lozana
al no ser ya reada de rocío.

Y en ese triste amanecer sombrío
asomado al cristal de mi ventana
ver llegar el final, lánguido y frío.





UN SONETO ENTRE NÚMEROS


Entre números de libro rayado
y el estrés del trabajo presuroso,
me dio por escribir versos al dorso
en un papel de blanco, inmaculado.

Mas, aparté el latido acelerado
del libro de ta visto, ya penoso,
y viví, tras un rato de reposo
las esrofas de un poema anhelado.

Olvidéme del número cudrado,
de lo que yo quería deseoso
y así, quedóse en un cajón guardado.

Así nació el soneto deseado
que en esta página quedó gozoso
regresando después a lo olvidado.






PLEGARIA

Dame Señor, tu Paz por duadera,
no dejes que me pierda vacilante,
llévame con Tu mano hacia adelante;
no quieras que sólo aquí me muera.

Reverberando el cálido suelo
quise ver que en él  te reflejaste,
desde entonces quiero encontrarte
teniendo Tu eterno consuelo.

Me has dado la paz que te pedía,
me siento por siempre a Tí ligado,
bendigo Tu bondad día tras día,

ya que mis suplicas has escuchado,
yo quiero celebrar con alegría
el gozo de haberte encontrado.






SONETO A CONCEPCIÓN PALACÍN


Culta, tenaz y siempre vigorosa.
La erudición hecha poesía.
¡ A cuántos enseñaste cada dia
la rima, le métrica y la prosa !

Escritora sobre todas las cosas,
pluma magistral de Andalucía,
oculta en su modestia, su valía
debiera ser la fuente que rebosa.

La Gata, Flautista y Campanero
personajes son de tu fantasía
que siempre los tendré por compañeros.

Al ver un libro, a fuer de sincero
recordaré siempre que escribía
a virgen necia y niño callejero.







LA NIÑA DEL BALCÓN


Ascendía por su calle empedrada,
casas humildes, añejos balcones,
niñas alegres y niños gritones,
añejas tiendas en la encrucijada.

De lujo apenas existía nada,
la gente dormía en viejos colchones,
el pelo rizado, alegres mechones,
olor a jazmín en la madrugada.

Tarde muy nclara y en la balconada
la niña sigue mis pasos trotones,
y, al verla, sentí que se enamoraba.

Entre cortinas de largos jirones
ví la cara de la niña encantada
y sentí que ella me daba sus dones.







CUESTA ARRIBA


Con un estino a cuestas voy vagando
por caminos torcidos de la vida,
con la esperanza en mi interior dormida
y el dolor de subirlos caminando.

Y, aunque se que haya sombras dominando
el angosto pesar de la subida,
escondo mi temor en la guarida
del dolor que me lleva sustentando.

Pero sigo la ilusión alimentando
a pesar de la esperanza dolida,
y queriendo cerrar pronto esa herida

que me viene el ánimo destrozando.
Quiero tener fuerza en mi acometida
y que algun día atrás iré dejando.







UN LEGIONARIO


Camina marcial, imponente.
En uno de sus brazos, tatuado
un dibujo: Cristo crucificado,
y su nombre es "El Novio de la muerte".

Una medalla porta sobre el pecho,
una borla le cae indifrente,
y camina siempre mirando al frente
llevando sin cesar paso derecho.

Sus ojos entornados hacia el cielo
cuando entona solemne una canción
que es, a la vez, canto y oración,

y tan frío y altivo como el hielo,
dando sus pasos firmes sobre el suelo
que es seña y orgulo de la Legión.








MARIONETAS


Somos iguales que las marionetas
en las cuerdas que nos toca el destino
bailamos con su son al desatino
con música de notas violetas.

A su aire damos mil volteretas
y cantamos alegres con su trino
sin pensar que mañana ese destino
cobrará sin piedad nuestras piruetas.

¡Qué dificil librarse de su zarpa
y qué trabajo cuesta conseguirlo!
tenaces, quisiéramos no vivirlo,

pero "debiliad" danza con su arpa,
y, aunque a veces dudemos en sentirlo
de nuevo volveremos a su carpa.






EL ASTRO IMPRESCINDIBLE


Existe un astro que es imprescindible,
el que nos hace mantener la vida,
si no existiera sería imposible
disponer la belleza compartida.

Con sus haces de luz irrepetible
y su masa candente contenida
hace que todo sea visible
como ascua incandescente y encendida.

Desde Capricornio a Cáncer orbita
incesantes caminos repetidos,
cometas y planetas repartidos

gozando de la luz que el Sol vomita.
Espacios siderales definidos
tal como ese astro que a vivir invita.











i