MIS POEMAS   I










EL VIEJO MOLINO

Formando un arco rústico y desigual
hecho de rojo ladrillo y blanco de cal,
desconchado y cubierto de verde musgo
y abriéndose camino a la entrada del pueblo,
reposa tranquilo el viejo molino.
Bajo su bóveda rota y ajada,
añeja de el tiempo y ajetreo pasado,
aún corre el agua que le daba vida
en molienda de oliva, de trigo y de cebada.
Celestino de amores escondidos
que se arrullaban bajo su fresca sombra,
cuántas promesas de ellos ha escuchado
unas que se cumplieron y otras que se olvidaron
y, las guardaba como tesoros escondidos.
Cuántas horas, días y años ha vivido
incansable y tenaz hasta romperse
de tanto dar su fruto y su trabajo.

Hoy, estás olvidado; viejo molino.
Han cubierto tu arco con asfalto,
ya no pasan acémilas ni cántaros,
ni capachos llenos de blanca harina.
Hoy son otros pies los que te hollan
y, con otros fines distintos te circulan.
Ya tus muelas se han enmohecido
de tanto reposar indiferentes.
Ni se escucha el crujir de la molienda
ni se oye siquiere enamorarse.
Sólo sirves de añoranza al lugareño
y de curiosidad al extraño que te mira.
Está viejo, caduco y dolorido
y sólo como postal sirves ahora.
Ni siquiera alguien agradecido, orgulloso dirá:
Eso que véis, que está junto al arroyo,
eso, es mi querido y viejo molino.








GOTAS DE LLUVIA


Llueve.
Sobre el cristal de mi ventana
resbalan gotas de lluvia,
se acumulan y caen
formando pequeños regueros.
En el cielo se han formado
                              densos cúmulos de nubes grises                              
que lanzan con fuerza
   el translúcido vapor 
                                condensado.                                 
y, en el suelo, se estrellan gotas
formándose burbujas transparentes.
El cristal se ha empañado
al calor de mi respiración,
y dibujo figuras con mis dedos
mientras mi mente vuela
en pos de no se qué gota perdida.


      


SOÑÉ CON UN BESO


Hoy me siento vacío, me falta vida,
un retazo de vida que en sueños me robaron,
como estrella fugaz pasó por misentido
hiriéndo de metralla el corazón dolido.
Fue eso; simplemente un beso
que una mujer me diera
en la dormida paz del primer sueño.
Aquellos labios de rosa entreabierta
dejaron en mi boca sabores escondidos
en recónditos lugares de mi alma
que yo ignoraba que hubieran existido.
Si ese beso hubiera sido
   felizmente real 
                                            y consentido                                           
hoy no tendría palabras de nostalgia
de un amor que no es correspondido.
Por eso el despertar ha sido amargo
al ver que todo ha sido fantasía,
que el beso se evaporó llegando el día
dejándome una huella de letargo.
Sueño y realidad me traicionan a porfía.
Esto no es una queja, es como un dardo
y no quiero volver a soñar el beso en otro día.

    



TE NECESITO

Necesito tener en mi cabecera
el calor de tu aliento en mi frente.
Necesito tener bajo la sábana
el tacto de tu piel constantemente.
Necesito tener junto ami boca
el sabor que la tuya me provoca.
Necesito que siempre tu mirada
se clave en mi pupila fijamente.
                            ¡Necesito tu cuerpo permanente!                                    
Te necesito como la flor el agua,
como el aire el respirar,
como el sueño al soñar,
como la vida al sentir.
¡Te necesito, mujer, para vivir!

      



TE ESPERARÉ EN LA ETERNIDAD

Porque aquí nada es eterno
y todo tiene un final,
yo no quiero que lo nuestro finalice,
que allí te querré como aquí te quise
porque te esperaré en la Eternidad.

Si parto antes que tu a ese viaje
lo haré con paz y serenidad,
mi marcha será sin equipaje
que me llevo tu cariño y tu mensaje
porque te esperaré en la Eternidad.





FLOR BLANCA

Flor blanca del alba
que vas de novia vestida
parecira que destellas
desde el tallo a la corola
cual nácar de caracola
con brillo de las estrellas.
Si del suelo te cogiera
y marchitaras un día
tan sólo conseguiría
aunque me lo propusiera
que le blanco se convirtiera
en flor de mi letanía.






LAS HORAS MUERTAS

Las olas están muertas
y la mar en calma.
Hay un árbol quieto
que el aire no mueve
bajo un cielo azul
de nubes inertes.
Un río cansino
con su espejo inmóvil,
y una paz interna
que embarga mi alma.
Un suspiro sordo
tras de la arboleda.
Un sueño que sueña
en la adormidera
la silueta quieta
de niñ coqueta.
Que siga perdido el aire
no vaya a moverla,
que así quiere erla
mi naturaleza.





LA ROSA ROJA

Bajo un claro de luna
en la calidez de una noche de verano
encontré una rosa roja
sobre mi losa de mármol.
Mi aventura había terminado
con el paso del tiempo
y, ya sólo quedaba una piedra
blanca y fría sobre el suelo.
casi cubierta de musgo y brotes de ortigas.

Se había cubierto una etapa
y todo quedó a expensas 
de las hojas del calendario,
que fueron cayendo como las del otoño,
días tras día, mes tras mes, año tras año.
transformándose en olvido ó letargo.
Después fuí camaleón sobre colores
dejándome llevar por la inercia vital
que fue cambiando mi existencia
guardándose un lugar para ese olvido.

Recogí el mensaje hecho rosa
y lo fuí deshojando lentamente,
pero ví en ella un rostro nuevo,
tal vez de quien las posó sobre el mármol.
Recuperé los pétalos del suelo
y los guardé con esmero
entre las hojas del libro de mi vida.






LUNA BLANCA

Luna blanca, blanca luna
reverberas en el mar
en mis noches de fortuna
cuando desde el rebalaje
cuento olas una por una.

Luna blanca, blanca luna
que acompañas de noche
cuando acunado en la duna
y mirando el firmamento
cuento estrellas una por una.

Luna blnca, blanca luna
que surcas el horizonte
en ese mar de laguna
mientras yo feliz cuento
las horas una por una.






LA SIRENA

En el aura matutina una mañana
cuando el mar embravecido se agitaba
contemplé que un sutil cuerpo se bañaba
y sin pudor me miraba cara a cara.

Su desnudo era nácar de caracola
que, empapado, refulgía esplendoroso
con la luz del alba sobre el torso
jugando al vaivén como las olas.

No se si soñaba o deliraba,
pero aquella visión me sorprendía
y esperaba que llegara el nuevo día
para ver si por fin se me acercaba.

Mas, la ilusión muchas veces te confunde,
y cuando el sol iluminó aqulla playa
ví que el cuerpo de sirena ya no estaba.
¡ Fué mi visión, que en el mar de funde !








ORTO Y OCASO

Esta noche en el cielo no hay estrellas,
un vaho vaporoso se nos ha interpuesto
y siento una triteza que me embarga
porque hecho de menos contemplarlas.
La luna con su tenue luz, también se esfuma
dejándome sumido en densa oscuridad.
Esta noche mis ojos no verán bañarse a la sirena
que tantas noches me hicieron embelezar.
El orto llegará pronto a su cenit
y el sol con su calor evaporará las nubes
que me usurparon insolentes
contemplar mis estrellas compañeras
de tantas noches de grata soledad.
Espero que el ocaso venidero
traiga consigo en el cielo claridad,
y poder volver con mis compañeras:
La luna, las estrellas y la mar. 








DURA Y FRÍA

Estas hecha de frío hielo,
a lavez, nube volátil y dura,
recia como montaña, roca pura.
Dueles como la muerte y dejas quemaduras.
Tú, eres explosión, morbosa vida,
y. sobre todo esto, eres tortura.






CUARTETAS DEL AMOR AUSENTE


Estoy pensando tistemente hoy
que si de amor cayera en decadencia
arrancaría a una flor su esencia
por saber cuan decadente ahora estoy

Solamente pesar en lo pensado
retrotrayéndome al pasado fugitivo
que pude ser de amor sustento vivo
y me quedé sin amor, y enamorado.

Con mano de aspereza el azar me toca,
y blindo con acero el corazón ardiente,
que se escapaun suspiro y escapa silente
por la puerta entreabierta de mi boca.

Mas, por mucho que pienso, no hay motivo,
¡si he derrochado amor a manos llenas!
Soledades cual desierto sin arena,
sólo me quedan nombre ysustantivo.






PAISAJES

Yazgo aquí contemplando
los níveos cúmulos
por el éter esparcidos,
y el verde resplandor
del bosque oneroso y superlativo
que juega con el aire acariciante.
Vuelvo a yacer embriagado
del azul intenso que rutila
entre brillo de sol y gris arena
viendo jugar al son de las mareas
la gaviota que surca los espacios
y al posarse en el suelo, se recrea.
Estoy yaciendo embebido
en los altivos resaltes de la tierra
cubiertos en sus cimas de albo velo,
y a la rapaz, que en vuelo reposado
escudriña incesante la lontananza
con un gélido viento que estremece.
No me canso de yacer
viendo la blanca cal en la distancia,
y la torre con nido de cigüeñas
colocado al final de la espadaña,
y el gorjeo tenaz del estornino
que vuela persiguiendo a su preja.
Y dejo de yacer adjunto al río
con su agua sonora y cristalina
como sierpe que busca su camino
dándole quiebros al obstáculo imprudente
y deja asomar en sus cristales
la silueta de un huso con escamas.







VERSOS ETERNOS

Rosa roja de jardin cordobés.
Maceta de geranio suspendida,
has horadado tan profundo en mi vida
que no sé como te voy a responder.

Sólo con un amor a manos llenas
podré corresponder a tanto gozo,
que mi amor hacia tí es tan hermoso
como argenta luz de luna plena.

Podrás contar conmigo hasta la muerte
con un cariño eterno y verdadero,
como tesoro guardado y duradero
que nunca se ha cansado de quererte.

Si algún día mis ojos son cerrados
quiero que guardes el poema en tu memoria,
mientras si alguna vez nos vemos en la Gloria
te recuerde que siempre te he amado.






FRENTE AL MAR


Estoy mirando al mar
cara a cara
evocando los surcos de mis pasos
sobre su arena,
siempre en sentido recto
hasta donde resbala el agua
hacia dentro,
y mis paseos noctámbulos
a la deriva
buscando donde guardar
aquella plenitud
para un hipotético olvido.

Que hay hipótesis que se hacen ciertas,
y hoy, destapo aquel cofre
celoso de su orgullo
y con él, inicio mi nuevo periplo,
pero ahora mis pasos
han quebrado sus líneas,
y, aunque tardos,
vuelvo a ver resbalar el agua
hacia dentro.
Mis ya cortos paseos diurnos
razonan lo irrevocable,
y, ya conformista,
vuelvo a cerrar el cofre
y sigo frente al mar.









AQUEL POEMA


Aquel poema que un día plasmé
sobre papel albo
y qu luego, rugoso, acabó
donde en la noche
se recogen los detritus.
Aquel poema cuyas frases
aún perduran
en mi corteza cerebrar,
me siguen persiguiendo
como implacable azote
con penitencia
de aquel cometido pecado.
Pero me resisto a renovarlo
porque para quién lo escribí,
ya no merece la pena.






EL RELOJ Y EL TIEMPO

El reloj, con su sonido insistente y apresurado
no sólo nos marca las horas, los minutos y los segundos,
sino también los años, los meses y los días.
Es el que rubrica el paso temporal de nuestra vida
y nos hace recordar lo que a veces olvidamos.
No nos damos cuenta de su lento paso
porque estamos inmersos en otros menesteres
que nos ocupa el pensamiento y nos distrae,
y asi, se nos va el tiempo sin notarlo.
Cuando alguna vez advertimos su existencia
y le prestamos una atención apresurada,
vemos que su paso inexorable y obligado
nos ha dejado marcada su indeleble huella.
Ya no somos el mismo del pretérito imperfecto,
nos ha cambiado el aspecto y el modo de pensar,
y aunque queramos ser lo que fuimos,
en pocas ocasiones lo podemos alcanzar.








AVE DE PASO

Ave de paso errante y soñadora
que surcas los cielos a otro confín
amparada en corrientes de cálido viento
y dejas atrás otros aires glaciares
buscando un destino en remoto lugar.
Millonaria de años y de vuelos,
cual nómada pertinaz e infatigable,
sin saber si llegarás a tu destino.
Es la incógnita a despejar de tu viaje,
y en tu batir de alas hay monotonía
impregnada de amor pluscuanperfecto,
y al llegar a tu tierra prometida,
encontrarás ese amor correspondido
cumpliendo así con la misión impuesta.
Pero siempre habrá alguien desde el suelo
que verá tu vuelo y no le importará
la odisea de tu larga trayectoria.






AMOR PLATÓNICO


No temas que por quererte
mi corazón esté sufriendo,
que ver que te estoy queriendo
me durará hasta la muerte,

Amarte no me hará daño,
al contrario, será un gozo
saber que éste amor hermoso
lo encierro como a ermitaño.

Serán nuestras circunstancias 
y, hasta mis limitaciones
las que impidan y traicionen
éste amor en la distancia.

No sufras por esa mente
porque yo no stoy sufriendo,
más bien estoy consiguiendo
sentir como adolescente.

Tu presencia es mi ilusión,
y tus besos mi tesoro,
porque ya ves que te adoro
igual que dijo Platón.







SIN INTENCIÓN

Has querido ver el sol
entre negras nubes acumuladas.
Has querido ver la luna
al medio día, iluminada.
Has querido ver la fantasía
en unas palabras mal inerpretadas.

Si esas palabras hicieron
mella en tu sentir de adviento
no fue culpa de ellas, lo aseguro,
sólo fueron versos lanzados al viento
sin intención de esclarecer lo oscuro,
y si te hicieron daño, lo lamento,
que dedicar poemas, ya lo dudo.







PIROPO


Dos rosas para tus pechos,
azahar para tu aliento,
biznaga para tu pelo
y para tu cuerpo, helechos.

Moscatel para tu boca,
perfumes para tu cuello.
Te daría todo aquello
por la parte que me toca.